¿Y qué si no tengo pareja?

Las sociedades suelen generar concepciones colectivas de lo que significa tener pareja o incluso casarse que es finalmente la institución creada para proteger (o controlar) esas relaciones.  En esa dinámica van surgiendo convenciones arbitrarias que ejercen una fuerte presión en las personas porque quienes las siguen emiten juicios sobre aquellas personas que no tienen pareja o que incluso no muestran interés por tenerla.  Expresiones como «aún no le conocemos nada», «ya está en edad de sentar cabeza» son resultado de estas creencias.

La presión social y familiar puede ser tan grande sobre algunas personas que desarrollan un trastorno conocido como anuptofobia, que es el miedo irracional a estar soltero.  En la canción Tarde (sin daños a terceros) Ricardo Arjona canta «…y ese miedo idiota de verte viejo y sin pareja, te hace escoger con la cabeza, lo que es del corazón» ejemplificando el tipo de efectos que puede ejercer en las personas el sentir que «deberían» tener pareja.

Puede ser útil para las personas que se encuentran en esta situación entender que el forzarse a tener pareja puede tener efectos dañinos para los involucrados.  Porque cuando se sucumbe a la presión de las convenciones sociales se le está dando un peso más grande a comentarios que solamente afectan la autoestima.  Los señalados pueden incluso desarrollar temor a adentrarse en una relación pues para ellos eso trae consigo presiones sobre la estabilidad que debería tener, la prontitud de convertirla en algo más formal, etc.

La soltería es una etapa que debe ser bien aprovechada porque permite el auto-descubrimiento y la exploración de una forma más orgánica.   Para algunas personas el no tener lazos de responsabilidad con pareja e hijos también es una forma más relajada de vivir.  Si esta etapa de tu vida se extiende un poco no pasa nada.  Incluso, si consideras que tener pareja o familia no es lo tuyo no tienes que explicárselo a todo el mundo.

Ahora bien, para que la soltería represente realmente un aspecto de armonía en tu vida debes meditar bastante sobre tu visión de la vida y cómo deseas vivirla.  Durante los años de juventud es mucho más fácil entender los beneficios de no tener una pareja estable.  Visualiza tu vida en las distintas etapas que están por venir, intenta sumergirte en la forma en que quieres vivir cada una de ellas.  Algunas personas comienzan a ver la soledad de distinta manera cuando en su círculo social amigos o parientes de edades similares comienzan a formar sus familias y ya no están tan disponibles para la exploración a la que hacíamos referencia anteriormente.

De hecho, si llegas a observarte justificando tu soltería por medio de menospreciar o atacar las relaciones estables de los demás, podrías estar padeciendo algún tipo de miedo al compromiso o a la responsabilidad.  En este caso la ayuda profesional te puede ser muy útil para no cerrar tus posibilidades y entender que algunas etapas de la vida te pueden traer nuevas experiencias satisfactorias.

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